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domingo, 29 de agosto de 2010

La ciudad subterranea de Derinkuyu

En 1963, un habitante de Derinkuyu (en la región de Capadocia, Anatolia central, Turquía), derribando una pared de su casa-cueva, descubrió asombrado que detrás de la misma se encontraba una misteriosa habitación que nunca había visto; esta habitación le llevó a otra, y ésta a otra y a otra… Por casualidad había descubierto la ciudad subterránea de Derinkuyu, cuyo primer nivel pudo ser excavado por los hititas alrededor del año 1400 a.C.Los arqueólogos comenzaron a estudiar esta fascinante ciudad subterránea abandonada. Consiguieron llegar a los cuarenta metros de profundidad, aunque se cree que tiene un fondo de hasta 85 metros.En la actualidad se han descubierto 20 niveles subterráneos. Sólo pueden visitarse los ocho niveles superiores; los demás están parcialmente obstruidos o reservados a los arqueólogos y antropólogos que estudian Derinkuyu.La ciudad fue utilizada como refugio por miles de personas que vivían en el subsuelo para protegerse de las frecuentes invasiones que sufrió Capadocia, en las diversas épocas de su ocupación, y también por los primeros cristianos.Los enemigos, conscientes del peligro que encerraba introducirse en el interior de la ciudad, por lo general intentaban que la población saliera a la superficie envenenando los pozos.El interior es asombroso: las galerías subterráneas de Derinkuyu (en las que hay espacio para, al menos, 10.000 personas) podían bloquearse en tres puntos estratégicos desplazando puertas circulares de piedra. Estas pesadas rocas que cerraban el pasillo impedían la entrada de los enemigos. Tenían de 1 a 1,5 metros de altura, unos 50 centímetros de ancho y un peso de hasta 500 Kilos.Además, Derinkuyu tiene un túnel de casi 8 kilómetros de largo que conduce a otra ciudad subterránea de Capadocia, Kaymaklı.De las ciudades subterráneas de esta zona hablaba el historiador griego Jenofonte. En su obra Anábasis explicaba que las personas que vivían en Anatolia habían excavado sus casas bajo tierra y vivían en alojamientos lo suficientemente grandes como para una familia, sus animales domésticos y los suministros de alimentos que almacenaban.En los niveles recuperados se han localizado establos, comedores, una iglesia (de planta cruciforme de 20 por 9 metros, con un techo de más de tres metros de altura), cocinas (todavía ennegrecidas por el hollín de las hogueras que se encendían para cocinar), prensas para el vino y para el aceite, bodegas, tiendas de alimentación, una escuela, numerosas habitaciones e, incluso, un bar.La ciudad se beneficiaba de la existencia de un río subterráneo; tenía pozos de agua y un magnífico sistema de ventilación (se han descubierto 52 pozos de ventilación) que asombra a los ingenieros de la actualidad.A Andrew Collins, un experto en misterios de civilizaciones desaparecidas, Demir le había hecho ver algo: que algunas de las zonas más antiguas de ese entramado eran más altas que las modernas. Como si hubiesen sido acondicionadas para personas de mayor estatura. Él creía que podía remontar su antigüedad al Paleolítico. «Collins me propuso una explicación», recuerda Demir. «Cree que, hacia el noveno milenio antes de Cristo, Turquía sufrió una breve era glacial que duró 500 años. Y que los habitantes de estas regiones, más altos que nosotros, decidieron refugiarse del frío y la nieve del exterior excavando ciudades en las que la temperatura era constante. Como aquí, que nunca baja de los 10 ó 12 grados».Andrew Collins, junto a autores bien conocidos en los países anglosajones como Graham Hancock, Rand Flem-Ath o Colin Wilson, defiende que existieron civilizaciones desarrolladas, mucho antes de Mesopotamia o Egipto, que se esfumaron tras la llegada de la última glaciación. Para todos ellos, aquel cambio climático de hace 11 ó 12.000 años colapsó el curso de la Historia y dio pie a leyendas como las del Diluvio -extendida entre todas las culturas del planeta- o la del hundimiento de la Atlántida. ¿Era, pues, Derinkuyu un vestigio de alguna de esas civilizaciones prehistóricas? ¿Era casualidad que en la región del planeta en la que nos encontrábamos hubiera florecido el mito de Shambalah, un mítico reino subterráneo cuyos tentáculos se extienden supuestamente bajo todo el continente de Asia?

viernes, 20 de agosto de 2010

Los Ooparts

Hola lectores, les traigo a ustedes a peticion de darkrai uchiha, el controversial tema de los ooparts, que esta interesante y extraño, claro muchos de estos casos son confusiones o falsificaciones pero hay algunos que llaman la atencion

Oopart es el acrónimo en inglés de Out of Place Artifact (literalmente, ‘artefacto fuera de lugar’). Es un término acuñado por el zoólogo estadounidense Ivan T. Sanderson que hace referencia a objetos paleontológicos y arqueológicos que en apariencia se han encontrado en lugares donde se creía imposible por sus características (complejidad tecnológica, referencias a la civilización actual, etc.) o porque no haya objetos similares de la misma procedencia.
Interpretación popular
Muchas veces, los
creacionistas aluden a este tipo de objetos para refutar la teoría de la evolución o la estimación científica de la edad de la Tierra. Los Oopart también se han utilizado por los aficionados a la ufología y otras pseudociencias como base para la teoría de que la humanidad habría sido fundada y/o alterada por civilizaciones extraterrestres mucho más avanzadas o evolucionadas (creacionismo alienígena), ya que desde su punto de vista algunos de los pueblos antiguos poseerían, precisamente por este motivo, conocimientos científicos en determinadas áreas al menos tan avanzados como los actuales, así como tecnología insólita para su tiempo.Interpretación científica
Si bien es cierto que las características aparentemente extraordinarias de algunos de estos objetos aún no poseen una interpretación desde la arqueología, paleontología u otras areas de estudio, o bien fueron catalogados como Ooparts para luego salir de esta clasificación,en general la comunidad científica se muestra escéptica frente a las interpretaciones que califican a estos objetos como "fuera de lugar". Un gran número de estas han sido refutadas como productos de fenómenos como el
palimpsesto, la pareidolia, la falsificación o simplemente la ignorancia respecto a las culturas que produjeron el objeto en cuestión.

sábado, 14 de agosto de 2010

¿La NASA oculta la existencia de los ovnis?

El ex astronauta de la NASA Edgar Mitchell, que viajó a bordo de la nave Apollo 14 en 1971, ha asegurado en una conferencia dedicada a los ovnis y extraterrestes, que los 'alien' existen y que el Gobierno de EEUU tiene ocultos OVNIS, según publica el 'Daily Telegraph'.
Mitchell explicó que en el año 1974 intentó investigar el famoso caso conocido como 'Incidente Roswell' sobre la caída de un objeto volador no identificado en territorio estadounidense, pero su investigación se vio truncada por las autoridades del país.
El ex astronauta, de 78 años, dijo: "No estamos solos. Nuestro destino, en mi opinion, es terminar formando parte de una comunidad planetaria... Tenemos que estar dispuestas a ir más allá de nuestro planeta y más allá de nuestro sistema solar para averiguar que es lo que está ocurriendo realmente allí fuera".
Mitchell cerció en Roswell (Nuevo México), localidad en al que en 1947 algunos de sus vecinos creyeron ver como un ovni se accidentaba. Según Mitchell, los habitantes de la zona fueron silenciados por las autoridades militares. Él mismo llevó ante el Pentágono el hecho, pero cuando parecía que iba a tener acceso a los informes de lo ocurrido toda la investigación se vino abajo.
Por su parte, la Nasa no ha tardado en reaccionar a las palabras de Mitchell. Según la agencia, la NASA "no realiza ningún tipo de seguimiento a ovnis", ni forma parte "de ningún encubrimiento sobre vida más allá de la Tierra".
ESTA ES LA ULTIMA ENTRADA DEL ESPECIAL DE OVNIS
Hagan propuestas y sugerencias para el siguiente especial o el tema de las entradas.

jueves, 12 de agosto de 2010

OVNIS en la antigüedad

Aqui estan algunas cronicas de supuestos OVNIS vistos en el pasado:

Durante el reinado del faraón Thutmose III (alrededor del 1450 A.C.), se escribió una insólita crónica con la descripción de “múltiples círculos de fuego” más brillantes que el sol y con casi cinco metros de diámetro, que aparecieron durante muchos días.
Finalmente éstos desaparecieron, después de ascender a lo más alto del cielo.
Mucho antes, el autor romano Julio Obsequens escribió, en el año 99 A.C., que “en Tarquinia, hacia la puesta del sol, un objeto redondo como un globo, un escudo redondo o circular llevó su trayectoria a través del cielo de oeste a este".
El 24 de septiembre de 1235, el General japonés Yoritsune y su ejército observaron globos no identificados volando ligeramente en patrones erráticos en el cielo de la noche, cerca de Kyoto, Japón.
Los generales consejeros le dijeron que no se preocupara porque “era simplemente el viento que hacía que las estrellas se movieran”.
De acuerdo con un antiguo informe, el 14 de abril de 1561 los cielos de Nüremberg, Alemania, se poblaron de una multiplicidad de objetos aparentemente enfrentados en una batalla aérea.
Estas visiones fueron consideradas generalmente como entidades sobrenaturales, ángeles y otros presagios religiosos.
Algunos investigadores contemporáneos creen que se trata del equivalente antiguo de los informes modernos acerca de los UFO

lunes, 9 de agosto de 2010

Roswell: La historia mas famosa de la Ufologia


La historia del accidente de Roswell empezó el 2 de julio de 1947, cuando Mac Brazel oyó una fuerte explosión en plena tormenta eléctrica.
A la mañana siguiente, Brazel, que era el administrador del rancho Foster, situado entre Roswell y la ciudad de Corona, salió a inspeccionar una bomba de agua. Por el camino descubrió una zona de un kilómetro de longitud sembrada de restos de un material que, cuando se doblaba, se volvía a enderezar espontáneamente.
También había trozos de lo que más tarde se vino a llamar las "viguetas en I", que tenían grabados unos extraños símbolos de color azul lavanda. Esas viguetas eran tan livianas como la madera de balsa y no podían romperse ni quemarse.
El 6 de junio, Brazel volvió al lugar, cargó los restos que pudo en su vieja camioneta y los entregó al sheriff de Roswell, quien a su vez los mostró al comandante Marcel. Éste los examinó y comentó que eran de un material muy extraño y totalmente diferente a lo que había visto.
Como oficial de información de la única unidad de bombardeo atómico del mundo, el parecer de Marcel merecía cierta credibilidad. El jefe de la base de Roswell, William Blanchard, ordenó a Marcel y a Sheridan W. Cavitt, un oficial de contraespionaje, que acompañasen al ranchero hasta el lugar y recogiesen los restos.
El HallazgoEn su libro Crash at Corona, Friedman recoge el testimonio de Marcel: "Los restos estaban esparcidos por una superficie inmensa. No eran de algo que se hubiese estrellado o hubiese estallado al chocar con el suelo. Eran de algo que explotó mientras volaba a gran velocidad. Mi opinión como entendido en aviación es que aquello no era un globo meteorológico ni un avión ni un misil".
El famoso video de la Autopsia a un Extraterrestre tuvo mucha similitud con las descripciones que hicieron aquellos testigos que vieron los cuerpos en 1947. Los dos hombres cargaron en sus vehículos todos los trozos que pudieron, dejando una gran cantidad de ellos. En el viaje de regreso a Roswell, Marcel se detuvo en su casa para enseñar algunos de los restos a su esposa y a su hijo.
A la mañana siguiente, el coronel Blanchard ordenó que se aislase la zona. Envió un grupo de soldados y policías militares al rancho, y se procedió a una búsqueda minuciosa por toda la zona. De vuelta a Roswell, el teniente Haut, el oficial de prensa, anunció la captura de un plato volador. La noticia fue difundida por la radio local y apareció en las ediciones vespertinas de los periódicos de la zona.
Mientras tanto, el comandante Marcel recibió orden de embarcar los restos del presunto platillo volador en un B-29 y trasladarse con ellos a Wright Field (actual base de Wright-Patterson), en Ohio, haciendo escala en el cuartel general de la 8a. Fuerza Aérea, en Fort Worth (Texas).
Mientras, en Washington, el jefe del Mando Aéreo Estratégico había tenido noticia del caso y se había puesto en contacto con el jefe de Estado Mayor de Fort Worth, al que encargó que inventase una historia alternativa y que dejase la gestión del incidente en manos del general Roger Ramey, el jefe de esa base.
Cuando Marcel aterrizó en Fort Worth, Ramey le dijo que no comentase nada, que él se hacía cargo del asunto. Irving Newton, el meteorólogo de la base, llevó al lugar de los hechos unos trozos de un globo meteorológico y de un reflector de radar, hecho de hoja de aluminio y varillas de madera. Marcel posó con esos restos falsos y se dijo a la prensa que se había cometido un error, que no era un platillo volador, sino un reflector de radar.
La nueva versión de la historia fue emitida a las 17 horas, demasiado tarde para los periódicos, excepto para la última edición de Los Ángeles Herald Express. El subtítulo decía "El general cree que se trata de los fragmentos de un radar meteorológico".
Hallazgo de CuerposLa limpieza del rancho Foster y de sus alrededores duró una semana, durante la cual se prohibió a Marcel que hablase con nadie. La búsqueda de restos se amplió y, dos días más tarde, se encontró el elemento principal del platillo volador y, a sólo 1.600 m de éste, los cadáveres de unos extraterrestres.
En 1990, Stanton Friedman entrevistó a un fotógrafo militar -identificado sólo como FB- que declaró haber visto unos cuerpos en un campo cercano a Corona. FB estaba destinado en la base aeronaval de Anacostia (Washington DC), cuando él y otro fotógrafo recibieron la orden de ir a Roswell. Una vez allí, los dos hombres fueron conducidos a una tienda montada en un campo y se les dijo que fotografiasen su contenido. "Vi cuatro cuerpos", afirmó FB. Las cabezas le parecieron desproporcionadamente grandes.
Desde enero de 1995, en más de treinta países se han difundido fragmentos de la supuesta autopsia de un extraterrestre. El aspecto del presunto alienígena de la película concuerda con las descripciones de algunos testigos oculares, y el cámara afirma haber rodado el reportaje el 31 de mayo de 1947, cerca de Socorro (Nuevo México). ¿Pudo ocurrir un tercer accidente ovni?
según Ray Santilli, el productor musical que dice haber comprado la película al cámara, varios militares reconocen en ese extraterrestre al que se recuperó del platillo accidentado en Nuevo México. ¿Podrá esta película ayudar a esclarecer lo que sucedió realmente en julio de 1947?

miércoles, 4 de agosto de 2010

OSNIS: Objetos Submarinos No Identificados


Hola lectores, parece que este especial de ovnis tiene para mas, encontre informacion al respecto de que al parecer no solo hay ovnis en el cielo, tambien en el oceano, aunque parezca loco es una posibilidad. Les dejo la nota completa y piensen ustedes ¿Sera o es una invencion?

Desde que terminó la segunda guerra mundial, las marinas del mundo han seguido con frecuencia la pista de grandes naves submarinas cuyo rendimiento es muy superior al de cualquiera de sus propias naves-estrella. Igual que los objetos submarinos no identificados (OSNIS), estas misteriosas naves parecen congregarse en zonas especiales de este planeta; las que más parecen atraerlas son las aguas escandinavas y la costa oriental de América del Sur.
Al hablar de submarinos y de aguas territoriales escandinavas, muchos lectores habrán recordado inmediatamente el incidente del otoño de 1981, cuando un capitán ruso encalló su submarino en Karlskrona, Suecia, a causa de un "error de navegación". Sin duda, a los rusos les gusta estar bien informados acerca de las naves de otras naciones, y observar lo más cerca posible sus maniobras y sus actividades; algunos de los artefactos submarinos que han sido localizados bien podían ser rusos. Pero, de la misma manera que los rusos fueron culpados al principio de los "cohetes fantasma" suecos de 1946, también puede que se les culpara injustamente de la circulación de muchos de los submarinos misteriosos que han salido a la luz desde los años cincuenta.

Se cree que las fuerzas militares deben tener gran cantidad de reportes de osnis de sus aviones antisubmarinos.
El rendimiento y la conducta de algunos de estos OSNIS sobrepasan los de las naves convencionales, tal como los aviones terrestres son superados por los OVNIS. La velocidad máxima de los submarinos más modernos es de unos 45 nudos, es decir, 80 km/h, pero estos submarinos misteriosos se desplazaban por el mar a una velocidad tres veces mayor. Cuando realizaban maniobras en el Atlántico Norte en 1963, el portaaviones norteamericano Wasp y otros 12 buques detectaron una gran nave submarina que se desplazaba a 150 nudos (280 km/h). Se mantuvo en sus proximidades durante cuatro días, maniobrando alrededor de ellos y sumergiéndose a profundidades de 8.200 m. El récord de profundidad de los submarinos conocidos es de 1.900 m. En julio de 1972, un submarino no identificado recorrió la costa de Chile a una profundidad de 1.000 m, muy superior a la que suelen alcanzar los submarinos convencionales, que a esa profundidad corren un gran riesgo a causa de la tremenda presión.
Osnis vs la OTAN¿Fue un submarino espía soviético el que penetró unos 150 km en los fiordos noruegos en noviembre de 1972? Durante tres semanas, la marina noruega, con la ayuda de buques y aviones de la OTAN, buscó al misterioso intruso que fue repetidamente localizado y perdido en el fiordo de Sogne. En la cacería intervinieron varias docenas de naves, además de helicópteros, y se emplearon sistemática y masivamente cargas de profundidad, pero no hubo forma de que la extraña nave saliera a la superficie.
El 23 de noviembre un gran objeto oscuro fue visto desplazándose bajo la superficie en el fiordo de Luster, un ramal del fiordo principal, mientras más o menos al mismo tiempo en el fiordo de Aurlands, otro ramal, un barco de guerra seguía a un submarino con el sonar. Esa noche, se vieron seis cohetes rojos que eran disparados desde las profundidades del mar mientras que muy cerca de allí, en un pico inaccesible que domina el fiordo de Aurlands, se observaban destellos rojos y verdes. El 24 de noviembre las fuerzas combinadas realizaron un ataque concertrado con cargas de profundidad. El único resultado fue la aparición de una poderosa y desconocida fuente de interferencias que interrumpió completamente las comunicaciones e inutilizó todos los aparatos de radar y de sonar.
El 27 de noviembre, un comunicado de las autoridades noruegas afirmaba que el submarino misterioso se había marchado, sin ser visto ni identificado. En otros fiordos noruegos han tenido lugar incidentes similares, y también en las aguas costeras suecas y en las cercanías de las costas de Groenlandia, en zonas aparentemente sin valor estratégico. Pero jamás ha sido identificada, atrapada o dañada ninguna nave.

Fiordo de Sogne, en Noruega, allí fuerzas militares de la OTAN intentaron dar caza a un Osni sin exito.
¿Máquinas o monstruos?También han aparecido OSNIS en los lagos de Suecia. Un objeto provisto de lo que parecía ser una cúpula de plexiglás fue visto en el lago de Bullaren, en Bohuslan. En el lago Ravaslen se observó varias veces un objeto de 15 m de largo, y en el lago Stensjön, en Ostergötland, fue visto un OSNI con una torre de mando. Informes provenientes de otros lagos hablan de grandes formas oscuras que fueron vistas debajo de la superficie. Es imposible saber si se trataba de máquinas o de monstruos, por ejemplo del tipo del que aparece en el Loch Ness.
Una cacería de OSNIS similar a la de Noruega ocurrió en febrero de 1960 en el golfo Nuevo, donde la marina argentina persiguió durante dos semanas a dos submarinos misteriosos a los que suponía soviéticos. Sin embargo, su velocidad y su capacidad de maniobra seguramente hicieron reflexionar a las autoridades. A causa de la continua actividad de OVNIS y OSNIS a lo largo de la costa argentina, la gente hablaba de "los marcianos" que, según creían, operaban desde bases submarinas. Ocho meses antes, en el puerto de Buenos Aires, las autoridades navales habían tenido problemas con un OSNI grande, veloz y muy maniobrable que tenía forma de pez y color plateado. Su rasgo más característico era una gran aleta caudal vertical, como la deriva de los aviones. Se supo qué aspecto tenía porque unos submarinistas pudieron examinarlo, pero no identificarlo.
En el año 1978 se produjo una enorme oleada de actividad OVNI en Italia; se redactaron más de 500 informes, y aún después de eliminar los errores y las mentiras, las cifras seguían indicando la existencia de una intensísima actividad, que culminó en los últimos tres meses del año. A lo largo de la costa del Adriático se prodigaban los fenómenos inexplicados: columnas de agua que se levantaban en mares tranquilos hasta una altura de 30 m; luces rojas y blancas que seguían a las barcas de pesca por las noches; OSNIS vistos en la superficie o en las profundidades, que salían a la superficie y se sumergían, e interferencias eléctricas en radares, radios y televisores. Los pescadores se negaron a hacerse a la mar sin protección naval.
Durante la noche del 9 de noviembre, Nello di Valentino, capitán de una nave de guerra italiana, vio, junto con dos de sus hombres, una brillante luz roja que surgía del mar a 1.000 m de distancia, se elevaba hasta alcanzar 300 o 400 m de altitud y después se alejaba en dirección este. Mientras esto sucedía, las comunicaciones por radio con la costa quedaron interrumpidas. Buena parte de la población pasaba las noches tratando de ver OVNIS u OSNIS e, inevitablemente, algunos hechos normales fueron confundidos con acontecimientos de origen extraterrestre. A la luz del alba del 7 de diciembre, en el golfo de Venecia, cerca de Caorle, cientos de personas que habían estado observando luces en el mar durante la noche contemplaron alarmadas cómo extrañas naves y extraños seres emergían de las aguas; se trataba de unas maniobras combinadas de fuerzas aéreas y navales con naves y tropas anfibias.

El puerto francés de Le Brusc, fue escenario de una aparición de un Osni, el cuál recogió a una docena de hombres rana y luego levantó vuelo para perderse en el horizonte.
No resulta tan fácil explicar la experiencia de tres pescadores franceses del puerto mediterráneo de le Brusc quienes, a las 11 de la noche del 10 de agosto de 1962, se hallaban en sus barcas en una noche clara y calma. A unos 300 m de distancia apareció una nave metálica alargada que se desplazaba con lentitud por la superficie. Los hombres lo comentaron y supusieron que se trataba de un submarino, aunque de un tipo que no lograron identificar. Las aguas que rodeaban a la nave se agitaron, y una docena de hombres rana salieron de ellas y treparon al extraño submarino. Los pescadores les saludaron con gritos amistosos, pero los desconocidos no respondieron y se introdujeron en la nave. Antes de desaparecer, el último de los hombres rana se volvió hacia los pescadores y alzó el brazo derecho, respondiendo al saludo. Los asombrados pescadores fueron testigos del ascenso del extraño objeto, que salió del mar, situándose justo por encima de las olas; se encendieron luces rojas y verdes y comenzó a girar lentamente de izquierda a derecha. Mientras lo hacía, el objeto emitió una luz anaranjada y, describiendo un elegante arco sobre el mar, aceleró rápidamente y ascendió hasta perderse de vista.
Actividades nocturnas similares han sido registradas en otros lugares: un mes antes, en el golfo de Catalina, al sur de Los Angeles, el capitán de un barco de pesca de alquiler y su ayudante observaron una extraña nave a través de sus prismáticos nocturnos, a unos 400 m de distancia. Parecía un submarino que flotaba en el agua; era de color gris acero y carecía de identificaciones. Llevaba una extraña estructura en la popa, y cinco figuras se movían alrededor de ella, aparentemente trabajando en algo. Al cabo de un rato el submarino misterioso se puso en movimiento y el capitán del barco pesquero se vio obligado a maniobrar para evitar la colisión. La extraña nave pasó a toda velocidad junto al pesquero. No emitía ruido ni dejaba estela, pero provocó una gran oleada mientras se dirigía a mar abierto. Las autoridades navales acogieron con gran interés el informe de estos hombres y, durante una entrevista, les mostraron siluetas de submarinos extranjeros para que trataran de reconocer en ellos el misterioso objeto.
Artefactos del océanoEl origen de estos misteriosos OSNIS y de sus tripulaciones anfibias sigue siendo desconocido, pero quizá los desconcertantes artefactos que pueden haber dejado en el lecho del mar suministren pistas acerca del propósito de sus actividades nocturnas. Un ejemplo es el brillante cilindro metálico de 7 m de longitud y 3 m de diámetro que un submarinista español encontró en el lecho del Mediterráneo en julio de 1970. La superficie lisa y sin remaches del cilindro no presentaba ninguna abertura, y estaba tan limpia que no podía llevar mucho tiempo debajo del agua. A la mañana siguiente el submarinista quiso echarle otra ojeada, pero había desaparecido. Buscó por toda la zona, pero no pudo encontrarlo.
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El objeto hallado por el buscador de tesoros Martín Meylach en la costa de Miami (Florida) en septiembre de 1966 no debía de ser muy diferente. Meylach volvió con dos submarinistas de la Marina, pero no sabemos si el objeto fue rescatado o desapareció, como el de la costa española. Las Fuerzas Aéreas negaron que se tratara de un misil caído de un avión.
En abril de 1967, dos muchachos daneses vieron un OVNI que dejaba caer varios objetos en el estrecho de Kattegat, cerca de Sjaellands Odde, a 80 km al noreste de Copenhague. Los restos que se recuperaron después incluían "limo y carbón inorgánico, combinados de forma totalmente desconocida". Lorentz Johnson vio cómo un "puro" resplandeciente arrojaba dos objetos alargados a las aguas del fiordo de Namsen en diciembre de 1959. Un tiempo después, investigadores de OVNIS encontraron, con la ayuda del sonar, un objeto de 6 m de longitud por 2 m de altura, pero a una profundidad de 90 m, lo cual dificultaba demasiado la tarea de rescate. Dijeron que habían observado en el fondo huellas de ruedas que se dirigían hacia mar abierto.
Surcos no identificados de 1 m de anchura, dejados en apariencia por algo parecido a un globo, fueron hallados en una playa de Venezuela en agosto de 1967. Dos días después dos científicos norteamericanos se personaron allí para estudiar los surcos y, al parecer, los consideraron muy interesantes. El OVNI que fue visto amerizar y despegar en el mar en Río de Janeiro (Brasil) en junio de 1970 dejó un cilindro rojizo en el agua, que fue recogido después por una lancha de la policía. Aparentemente, los gobiernos del mundo están más interesados de lo que suelen admitir en estas actividades submarinas, pero no se sabe qué enseñanzas les han proporcionado los artefactos que han conseguido recuperar.
Ivan T. Sanderson, biólogo y fundador de la Sociedad para la Investigación de lo Inexplicado, presentó en su libro Invisible Residents (Residentes Invisibles, 1970) parte del material que hemos estado examinando. Este autor sugiere que debajo de los océanos podría vivir una raza mucho más antigua que la humana, que posiblemente desciende de las formas de vida que no abandonaron los mares primitivos para desarrollarse en tierra, sino que permanecieron en los mares donde se desarrollaron más rápidamente.
Hasta aquí, esta teoría evoca el tema semi-folcklórico de los hombres-pez y el filón lovecraftiano de los profundos. Pero, según Sanderson, al llevar muchos millones de años de ventaja a la humanidad, esta raza evita el contacto directo con las formas primitivas -los hombres- que habitan la superficie del planeta, y ha desarrollado hasta tal punto su tecnología en todos los campos, que ahora puede realizar fácilmente viajes interestelares en sus espectaculares naves, que nosotros denominamos OVNIS y también OSNIS.
El investigador de OVNIS John Kell sugiere que "alguien maneja una marina y una fuerza aérea clandestinas en este planeta", y supone que las bases submarinas podrían hallarse en las regiones situadas al norte del círculo Ártico. Los fundadores de la APRO, Jim y Coral Lorenzen, sugieren que los fenómenos OSNI forman parte de las actividades de cartografía y minería que llevan a cabo los extraterrestres. En 1973, la Sociedad Argentina de Investigación de Fenómenos Extraños afirmó que, tras muchos años de investigaciones, no dudaba que máquinas de otros mundos habían establecido bases submarinas en los golfos de San Matías y San Jorge, en la costa patagónica. Y en Venezuela se han visto tantos OVNIS zambullirse y salir del mar de las Antillas, que muchas personas creen en la existencia de bases submarinas, aunque las opiniones varían acerca de su localización: en las profundidades del océano, en las cercanías de la costa o en grandes "naves madre" situadas en el fondo del mar. Sin embargo, el mundo submarino permanece todavía en gran parte inexplorado y, como suele suceder en la ufología, los investigadores topan con dificultades por el momento insuperables.

miércoles, 28 de julio de 2010

El Caso de Betty y Barney Hill Parte 3. Abduccion Extraterrestre

La abducción sufrida por el matrimonio Hill provocó un gran revuelo a nivel internacional, produciéndose la publicación de centenares de libros sobre el tema ufológico, además de la aparición de numerosos programas de televisión donde la participación de testigos del fenómeno OVNI eran entrevistados debido al creciente interés acerca del fenómeno.

El Compromiso De Betty Hill
Ilustración del momento en el que Betty y Barney Hill son llevados a la nave extraterrestre por sus ocupantes.
Años después de la experiencia que Betty Hill tuvo con su marido a bordo de un OVNI y justo algún tiempo después de la muerte de Barney, ésta decide lanzarse en una espectacular cruzada para defender públicamente la existencia de los OVNIS y el hecho que éstos son -sin género de dudas- naves extraterrestres tripuladas. Su posición hacia el fenómeno fue madurándose durante años, e incluso pronto sumó a su experiencia original nuevos avistamientos y hasta lo que parecían ser nuevos intentos (esta vez en forma de voces en la cabeza, premoniciones, etc.) de comunicación con los extraterrestres que en 1961 la examinaron a bordo de su nave espacial. Con toda seguridad, la experiencia de abducción que sufrió fue sólo el punto de partida de toda una compleja serie de fenómenos «paranormales» que comenzaron -desde ese momento- a producirse a su alrededor. Ruidos extraños en la casa (raps en el argot parapsicológico), o incluso el encontrarse un buen día, no mucho tiempo después de la abducción, con un montón de hojas de árboles apiladas sobre la mesa de la cocina y con los pendientes que perdió en el lugar del secuestro colocados encima, son algunas muestras de ese «despertar» de lo extraño que comenzaron a vivir los Hill.
Junto a estos nuevos relatos, Betty mostraba curiosas imágenes de luces de colores obtenidas de noche, y que mostraban que esta «protoabducida» había continuado con sus experiencias ufológicas después de su abducción. Betty llegó a confesar al investigador Allan Hendry -muy vinculado al notable investigador ufológico J. Allen Hynek- que durante sus salidas al campo por la noche, con el evidente propósito de volver a ver OVNIs, había llegado a observar en una sola jornada el paso de entre cincuenta y cien de estos objetos en un área «especial» de New Hampshire. En una entrevista que concedió hace años, Betty narraba así los resultados de una de sus salidas nocturnas: «Un determinado tipo de OVNI viene prácticamente cada noche -asegura-. Durante el invierno de 1976-1977, cuando los veía a menudo, vi algo bastante espectacular: una especie de disco aplanado con luces de colores muy brillantes. Una noche en Enero de 1977 aterrizó y expulsó doce luces blancas muy grandes alrededor de su contorno. Debajo de ellas había dos faros blancos. Estuve aquella noche acompañada por un militar retirado y su esposa. Cuando él vio el OVNI, salió fuera del coche y comenzó a caminar hacia él. De repente una gran masa arremolinada se disparo del objeto: parecía como una bola roja rodando una y otra vez y dirigiéndose directamente hacia él. Salté y traté de filmar esto con mi cámara. Pero entonces -y sé que esto parece increíble- una luz verde cayó sobre mi cámara y quemó el interruptor y el circuito, así que mi cámara no funcionó. Cuando el oficial vio esta bola roja yendo hacia él, se volvió y corrió hacia el coche. La bola roja se detuvo, rodó hacia atrás en dirección a la nave, y desapareció».

Betty Hill En Los Años 90
Durante algunos años Betty Hill impartió conferencias y participó en programas de televisión.
Betty vio desde la palestra pública el «boom» de las abducciones que desató en Estados Unidos a raíz de la publicación de los libros Comunión (1987), de Whitley Strieber, e Intrusos (1987) de Budd Hopkins. Participó en numerosos programas de televisión, conferencias y mesas redondas para, por fin -y ante la sorpresa de propios y extraños-, dar por concluida su «misión pública» el 2 de Octubre de 1991, durante el transcurso de una aparición pública que hizo en Portsmouth, a no muchos kilómetros de donde tuvo lugar su experiencia con los extraterrestres y ya desde esa época su ciudad de residencia habitual. En esa charla declaró que después de dedicarse durante más de treinta años a hablar sobre los OVNIs y dedicar una buena parte de su tiempo a estudiarlos y tratar de comprender su comportamiento, se merecía ya un descanso y apartarse del tema que la convirtió a mediados de los años sesenta en una celebridad mundial. Paradójicamente, entre sus reflexiones finales nos encontramos con que ella no cambiaría su experiencia por ninguna otra, ni se arrepiente del hecho de haberla vivido, aunque siga considerando el conjunto de su vivencia como algo «terrible». El contacto, sin duda, cambió radicalmente su vida, y su compromiso -tal vez consciente, tal vez no- con esos visitantes parece haber sido el dar testimonio de su propia experiencia. ¿Se podría concebir un plan de conciencia pública más efectivo sobre la cuestión extraterrestre que el hecho de que miles de personas declaren haber visto seres de otros planetas de cerca? ¿Es ésa la misión de los abducidos? ¿Fue ésa -finalmente- la misión de Betty Hill?.

lunes, 26 de julio de 2010

El caso de Betty y Barney Hill Parte 2- Abducciones extraterrestres

Parte II

En el verano de 1963, un año después de haber iniciado el tratamiento de Barney, el doctor Stephens dio a éste un descanso, considerando que había recuperado casi totalmente su equilibrio emocional. Y, en efecto, Barney se encontraba mejor. También Betty, a la que los sueños no atormentaban ya. Pero ambos seguían opinando que algo oscuro permanecía agazapado, pronto a saltar, en lo más íntimo de su ser y que quizás todo hubiera ido mejor si Stephens no se hubiera negado también, como el doctor Quirke, a someterles a unas sesiones de hipnosis.

La Hipnosis Regresiva
Entretanto, los avistamientos de objetos volantes no identificados se seguían produciendo, de forma creciente en la zona de Portsmouth. Por esta razón, ya en Septiembre, los feligreses compañeros de los Hill invitaron a Barney a que explicara en la iglesia cuanto les había ocurrido en Indian Head.
En la reunión de la parroquia, junto a Barney, había sido también invitado a hablar el capitán Ben Sweet, de la cercana Base Aérea de Pease, hombre conocido en el Estado por sus estudios hipnóticos.
El capitán Sweet se interesó vivamente en la historia de los Hill y, por sus conocimientos en hipnosis, consideró que era preciso utilizarla para descubrir qué había ocurrido en esas dos horas de amnesia que tanto atormentaban a Betty y a Barney.
Movido por el capitán Sweet y por la, ahora, mayor insistencia de Barney, el doctor Stephens aceptó finalmente esas sesiones de hipnosis; pero, aún así, aconsejó a Barney que consultara antes al doctor Benjamin Simon, conocido psiquiatra y neurólogo de Boston, especialmente famoso por sus estudios y prácticas de hipnosis durante la Segunda Guerra Mundial.
Y así, el 14 de Diciembre de 1963, los Hill iniciaron sus consultas con el doctor Simon. Y con esa consulta inicial, ese día, surgía una nueva era en la explicación y en el tratamiento en los contactos entre terrestres y posibles seres del espacio.
Durante un tiempo el doctor Simon fue recogiendo todo el material de vigilia que los Hill pudieron transmitirle; les fue preparando también para el trance hipnótico con sesiones que comportaban órdenes post-hipnóticas y, finalmente, el 22 de Febrero de 1964, inició las auténticas sesiones de hipnosis regresiva. Sesiones a las que semanalmente fue sometiendo a Betty y a Barney. Fueron, en total, seis duros meses de sesiones y en los primeros meses tanto Betty como Barney tuvieron que vivir el desasosiego de no saber qué decían en las sesiones, porque el doctor Simon les daba la orden de no recordar. Y esto a fin de que uno no influyera en el otro relatándose cuanto iban diciendo hipnotizados en torno a lo acaecido en Indian Head.
Sólo semanas antes de terminar las sesiones el doctor Simon dejó escuchar a los Hill las cintas que había grabado en las sesiones de hipnosis regresiva. Y esto para completar lagunas con hechos recordados o con hechos que la hipnosis había hecho aflorar al consciente.
Imposible dar a conocer aquí, en el papel, con toda su fuerza emotiva, los estados anímicos vividos por los Hill en sus momentos de abreacción hipnótica: lloros angustiados, alaridos, terribles jadeos... Porque una hipnosis regresiva no es un espectáculo de feria, es un vómito de la conciencia. El vómito de todo aquello que mantenemos oculto, enterrado en el cementerio de nuestro subconsciente. Todo cuanto nos daña y aterroriza y hemos inhumado pero... que todavía sigue vivo, actuando, persiguiéndonos desde ese más allá que se encuentra debajo de toda losa funeraria.
Me limito, por tanto, a narrar los hechos que, bajo hipnosis, dijeron haber vivido Betty y Barney. Y añado sólo que antes de escuchar las cintas grabadas, cuando todavía desconocían el contenido de las sesiones, el material de uno y otro coincidían en lo sustancial. No parece, pues, que hubiera transferencia entre ellos; pero, en todo caso, he aquí lo que uno y otro dijeron que había ocurrido en esas dos horas de su viaje de la que nada recordaban.

El Rapto
Fotograma de la película The UFO Incident donde se muestra el momento en el que los presuntos extraterrestres comienzan a extraer muestras biológicas de Betty. Tras la aparición de este caso, se publicaron centenares de obras sobre abducciones.
Bajo hipnosis, Barney volvió mentalmente al lugar y al tiempo que marcaban la frontera de cuanto recordaba. Volvió, por tanto, a Indian Head y al momento en que temblaba ante la mirada fija que adivinaba en el extraterrestre que se encontraba en la nave. Y entonces, bajo hipnosis, volvió a estremecerse:
-¡Hay un hombre ahí dentro! Es... es... ¿es el capitán? ¿Qué es? Me... me está mirando.
Y Barney contó entonces la forma extraña en que el hombre le miraba. Sentía la impresión de que quería decirle algo.
-Me dice algo así como que no tenga miedo, que siga donde estoy.
Pero Barney, en hipnosis, se vio corriendo, huyendo de aquella mirada que le aterrorizaba
-Subí al coche y salí a toda velocidad. Pero no estoy en la carretera principal. Creo que el sonido... esos bip-bip me han llevado hacia el bosque
Y allí, en el bosque, ante el coche que se había detenido, que no podía volver a poner en marcha, se encontraba un grupo de aquellos extraños seres.
Betty, por su parte, sin conocer el relato de Barney, repitió la misma historia en casi todos sus detalles. Y, corroborando futuras hipnosis de Barney, añadió que aquellos seres se lanzaron hacia ellos. Ella intentó huir, pero fuera, junto a la ventanilla del coche, impidiéndole el paso, estaba uno de ellos.
Y uno y otro, Betty y Barney, narrando idénticas vivencias, fueron explicando que les sacaron del coche. A Barney, que parecía dormido, le llevaban arrastrando, sujetándole por los brazos; de ahí las rozaduras en las partes altas de las puntas de sus zapatos.
-Le grito a Barney -dijo Betty-, le digo que despierte, pero no me hace caso. Y, entonces, el hombre que va a mi lado me dice: «¡Ah!¿De modo que se llama Barney». Y fue entonces cuando miré a aquel hombre y me dije que a él aquello no le concernía, pero no le dirigí la palabra. Entonces, seguimos andando y yo intenté despertar a Barney otra vez. Repito una y otra vez: «¡Barney, Barney, despierta!». Pero él no se despierta. Y el mismo hombre me dice otra vez: «¿Se llama Barney?» Y yo seguí sin responderle. Y él me dijo: «No tenga miedo, no tiene usted motivo alguno para asustarse, no les haremos el menor daño. Sólo queremos hacer ciertos experimentos. Y cuando los experimentos terminen les llevaremos a usted y a Barney al coche y les dejaremos en él».
A la pregunta del doctor Simon sobre si aquel ser hablabla inglés Betty afirmó que sí, que uno de ellos hablaba inglés; un inglés extraño, como el de un extranjero.
Y narró luego que la llevaron a una rampa, por la que subió a la nave. Quienes llevaban a Barney, que parecía seguir inconsciente, entraron tras ella, pero se dirigieron a otro lugar; le llevaron pasillo adelante. Y, ante la inquietud de Betty, el que hablaba inglés le dijo que no temiera, que les separaban porque sólo tenían aparatos para una persona en cada habitación.
Barney, por su parte, recordó ese momento con la sensación de que se encontraba extremadamente débil:
-Tengo miedo de abrir los ojos. Me han dicho que los mantenga cerrados. No debo abrirlos. Me da miedo... me van a operar.
-¿Operar? ¿Porqué piensa que le quieren operar? -preguntó el doctor Simon.
-He abierto los ojos y veo una sala de operaciones. Estoy tumbado. Tengo miedo y vuelvo a cerrar los ojos... y siento frío en la ingle..., como si... y ahora me están poniendo algo en un oído. Siendo niño también el médico me puso algo en ese oído. Pero no siento dolor.
-¿Le están operando?
-No. Siento que me examinan, me tocan... el cuerpo, la boca... Y yo abro los ojos, me han dicho que no los abra y pienso que no los voy a abrir, que así todo irá mejor...
Al tiempo, en la otra habitación, también Betty estaba siendo sometida a examen: tomaron muestras -simples partículas- de su piel, le examinaron ojos, boca, dientes, garganta, oídos..., recogieron serosidades, así como le cortaron también algunos cabellos, que guardaron.
-¡Y me dice que me quite el vestido, me dice que me quite el vestido!
Betty, a la que desnudaron, fue llevada a un taburete, donde la inspeccionaron exhaustivamente con agujas que, explicó, estaban conectadas a una pantalla. Y ellos le dijeron que la estaban estudiando el sistema nervioso.
-¡Y ahora dice que quiere pincharme el ombligo! Que no es más que un experimento. Y me echo a llorar y le digo: «Me duele, me duele, ¡sáquela, sáquela!». Y el jefe, el que parece mandar, me tapa los ojos con la mano y me dice que todo irá bien, que no sentiré nada. Y el dolor desaparece, pero todavía me escuece donde me pincharon con la aguja...
A una pregunta del doctor Simon, Betty respondió que no la agredieron sexualmente:
-No. No lo hicieron. Y yo le pregunté al jefe: «¿Porqué ?¿Porqué me metieron la aguja por el ombligo?». Y él me dijo que era para comprobar si estaba embarazada.

El Mapa Celeste
Mapa donde se representa la constelación de Zeta Retículi. Betty cuando estuvo a bordo de la nave extraterrestre vio un mapa estelar similar a este. Dicho mapa representaban una serie depuntos unidos por líneas, los cuales eran rutas comerciales y lugares a donde viajaban los presuntos extraterrestres que la abdujeron.
Cuando el médico se fue, Betty se quedó a solas con el jefe:
-Yo le estaba agradecida porque me había quitado el dolor y porque él no me producía ningún miedo... Y le dije que aquello había sido una experiencia para mí. Que nadie me creería jamás si lo contaba... Y que yo lo que necesitaba era una prueba de que todo aquello había ocurrido de verdad. Y el jefe se echó a reír y me preguntó qué clase de prueba quería. Qué me gustaría llevarme. Y le dije: Algo que pudiera llevarme y enseñar a la gente porque, entonces, me creerían. Y me dijo que mirara y viera si encontraba algo de mi gusto. Y miré... No había muchas cosas en aquel cuarto... Pero vi un libro en el armario. Un libro bastante grueso. Entonces, cogí el libro y le dije: ¿puedo llevarme esto? Y él me dijo que hojease el libro, y yo lo hice. Tenía páginas y estaban escritas. Pero la escritura era completamente distinta de todas las que conozco. Parecía casi como... no sé... la escritura no cruzaba la página, iba de arriba a abajo...
Betty, luego, dijo haber preguntado al extraterrestre -para ella no cabía duda ya que aquel ser no era terrestre- de dónde venía. Y él le mostró un mapa:
-Y había muchos puntos en él; estaban esparcidos por toda su superficie. Algunos eran pequeños como punzadas de alfiler. Y otros eran del tamaño de una moneda pequeña. Y había líneas, había líneas en algunos de los puntos. Eran líneas curvas que unían un punto con otro. Y había un gran círculo y muchas líneas que salían de él. Muchas líneas iban a otro círculo situado muy cerca, pero no tan grande. Y estas líneas eran gruesas. Y yo le pregunté qué querían decir y él me dijo que las líneas gruesas eran rutas comerciales y, luego, las otras líneas eran rutas hacia lugares adonde iban de cuando en cuando. Y me dijo también que las líneas de puntos seguidos eran rutas de expediciones...
Pero el interlocutor de Betty -el extraterrestre al que ella llamaba jefe- no le dijo cuál de aquellos puntos era su planeta, ni cuál era la Tierra. Pero esto a Betty no le importó demasiado, le importaba más seguir reteniendo el libro. Sólo que...
-Estamos otra vez en el pasillo. Barney está detrás de mí y tiene los ojos cerrados; y un hombre a cada lado. Y cuando yo ya empiezo a bajar la rampa, varios de los hombres, no el jefe, sino algunos de los otros, se ponen a hablar. No sé lo que están diciendo pero parecen muy excitados. Y entonces el jefe se me acerca y me quita el libro...
Betty dijo haberse puesto furiosa. Aquel libro era su prueba.
-Y él me dijo: «Si, ya sé. Y precisamente porque es una prueba los otros no quieren. Quieren que olviden lo que ha ocurrido, que lo olviden por completo».
Finalmente, los extraterrestres acompañaron a Betty y a Barney al coche. Barney seguía con los ojos cerrados y, también esta vez, se apoyaba en dos de sus raptores.

El Mapa Estelar De Marjorie Fish
Comparación del dibujo que realizó Betty Hill con un mapa estelar real de la constelación de Zeta Retículi. Como podemos observar ambos coinciden en el número de estrellas y en la distancia de unas con respecto a las otras.
En el consultorio del doctor Simon, Betty Hill, bajo sugestión post-hipnótica, dibujó el mapa celeste que le mostró (según ella) el jefe de los visitantes del espacio que la raptaron. Y fueron muchos -aficionados unos y profesionales otros- quienes intentaron encontrar sentido a ese mapa que no era sino -como puede verse en la reproducción que damos- simples puntos y líneas. Naturalmente, todos fracasaron. El mapa -dijeron- no tenía sentido.
No obstante, una institutriz de Ohio, Marjorie Fish, pensó que sí, que el mapa podía tener sentido, pero para ello era preciso estudiarlo desde un punto de vista distinto del que hasta entonces se había utilizado. Porque ella entendía que ese mapa debía verse desde la perspectiva del planeta de origen de quienes lo utilizaban, no desde la perspectiva de nuestro sistema solar. Y convencida de que este postulado era cierto, construyó una armadura tridimensional de la que fue colgando pequeñas esferas que simulaban soles. Y durante años las fue cambiando de lugar, buscando la perspectiva que le diera una disposición estelar igual a la del mapa dibujado por Betty. Un trabajo realmente arduo a pesar de que Marjorie Fish limitó su investigación a un radio de 50 años luz concentro en el Sol, lo que limitaba a 250 las estrellas a tener en cuenta.
Y Marjorie, finalmente, encontró una configuración muy similar a la que había dibujado Betty. Y la encontró porque se le ocurrió eliminar todas aquellas estrellas que por sus características no podían albergar en su sistema formas de vida análogas a las nuestras. Esto limitó la investigación a doce cuerpos celestes y el mapa que obtuvo fue el que reproducimos. Un mapa que desvelaba el lugar de procedencia de los alienígenas de los Hill. Ese lugar era Zeta 1 y Zeta 2 de la Constelación Retícula, una pequeña constelación visible únicamente desde el hemisferio sur.
Es de destacar que esas dos estrellas -Zeta 1 y Zeta 2- están situadas a 37 años luz de nuestro Sol y una y otra se encuentran separadas por una distancia de 0,05 años luz, una distancia lo suficientemente próxima como para aceptar que una civilización tecnológicamente más avanzada que la nuestra pudiera recorrerla frecuentemente con fines comerciales.
¿Era, pues, el mapa celeste de Marjorie Fish el que Betty dijo que le había mostrado el jefe de los seres del espacio que la raptaron? Entre otros, el físico nuclear Stanton T. Friedman estaba tan convencido de ello que pidió para Marjorie los 50.000 dólares que el semanario norteamericano The National Enquirer ofreció a quien aportase pruebas del origen extraterrestre de los OVNIS.
No obstante, posteriormente, el astrónomo Charles W. Atterberg, de Elgin, Illinois, elaboró un mapa que también se ajustaba al esquema estelar dibujado por Betty, sólo que utilizó para ello estrellas distintas a las que había encontrado Marjorie.
Y en fecha más reciente Carl Sagan y Steven Soter, dos nombres prestigiosos, utilizaron ordenadores para analizar el trazo de las doce estrellas seleccionadas por Marjorie y su conclusión ha sido descalificadora. Porque han mostrado que «si tenemos la intención de encontrar una correlación entre los dos mapas -el de Betty y el de Marjorie- seleccionando a su voluntad elementos de cada uno e ignorando otros, siempre tendremos éxito.

viernes, 23 de julio de 2010

El caso de Betty y Barney Hill-Abducciones extraterrestres


Hola lectores, en esta ocasion les traigo una historia(de las mas famosas) sobre abduccion extraterrestre. La divido en tres partes, porque es larga y ademas para meterle tension al asunto.

Esta entrada tambien va para Van Harley que me comento sobre sus sueños de abduccion extraterrestre.


El Caso Betty Y Barney Hill

Parte I

En Septiembre de 1961 un matrimonio americano afirmó haber sido llevado a bordo de un OVNI y examinado detenidamente por sus ocupantes. El relato de los hechos conmocionó, cinco años después, a todo el mundo occidental, y pronto comenzaron a salir a la luz casos similares que pusieron de relieve la existencia de una realidad hasta ese momento casi totalmente ignorada. Tras la experiencia del matrimonio Hill la ufología tuvo ante sí una nueva pieza por la que empezar a componer el gran rompecabezas de los OVNIs.
El caso de Betty y Barney Hill fue el primer caso de abducción en pareja de la era moderna de la ufología. El primer abducido fue Antonio Villas Boas el 15 de Octubre de 1957 en Minas Geraes, Brasil.
Al terminar la década de los cincuenta la historia moderna de los OVNIs parecía haber alcanzado su clímax. Los OVNIs ya no eran sólo aquellas luces difuminadas que se limitaban a surcar nuestra atmósfera, ni tampoco los, en general, elusivos extraterrestres de los primeros aterrizajes; por el contrario, nos encontrábamos en la avanzada fase de los «contactados», en lo que J. Allen Hynek denominó Encuentros Cercanos del Tercer Tipo. En definitiva, los extraterrestres habían entrado ya en contacto -aunque no necesariamente físico- con los terrestres y nosotros, impresionados por esos contactos de quienes considerábamos nuestros hermanos mayores del cosmos, esperábamos de ellos la solución a todos nuestros graves problemas.
Y fue entonces cuando ocurrió algo que cambió todas las expectativas; porque fue entonces cuando se conoció la experiencia del matrimonio Hill, un caso que, por sus características, obligó a Hynek a establecer una nueva y más próxima tipología de contacto. Y los denominó Encuentros Cercanos del Cuarto Tipo. Esto es, las llamadas «abducciones».
El caso Hill es, por tanto, el primer caso conocido de abducción y, con ser el primero, o precisamente por serlo, es también el más y mejor documentado. Y es, además, un caso realmente paradigmático, hasta el punto de que los posteriores casos de abducción parecieran haberlo tomado como modelo.
Veamos, pues, con el relato de la inquietante historia del matrimonio Hill, qué es, en todos sus matices, una abducción.
Ocurrió la noche del 19 al 20 de Septiembre de 1961. Barney Hill y su esposa Betty Miller regresaban de Canadá, donde habían pasado unos días de vacaciones. El Chevrolet Bel Air que conducía Barney avanzaba por la zigzagueante U.S.3, la carretera nacional que lleva a Portsmouth, localidad donde los Hill tenían su residencia.
-Antes de las tres de la madrugada habremos llegado -precisó Barney.
La radio del coche, entre ráfagas de música, había advertido de la presencia de un huracán que parecía dirigirse a la zona del Estado de Vermont, donde ellos se encontraban.
-Todo tan solitario..., y ese huracán... -comentó intranquila Betty.
Barney, que intentaba tranquilizarla, añadió:
-Estamos cerca de Colebrook. Allí podremos comer algo.
Fue una colación rápida porque Betty, cada vez más agitada, deseaba llegar lo antes posible a casa.
Cuando al salir del restaurante Betty subió al coche, miró el reloj. Eran la diez y cinco minutos. Quedaban por recorrer 274 kilómetros. Pero la carretera era ahora más recta y permitía una mayor velocidad.
Y Barney, ante el gesto de su esposa, insistió:
-No te preocupes; antes de las tres estamos en casa.
La luna, enorme y brillante, iluminaba la carretera y Barney fue ganando tiempo. En el coche todo era silencio. Delsey, la perrita de los Hill, dormía en el suelo del coche, a los pies de Betty. Y ésta empezaba ya a adormilarse cuando...
-¿Ves esa luz, Barney?
Y Barney, distraído:
-Sí, llevo un rato viéndola. Seguramente es un satélite.
Pero la luz, inicialmente lejana y con una velocidad constante, pareció girar y se fue agrandando.
-Creo que se dirige hacia aquí... -se inquietó Betty.
Y en ese instante, despertando, Delsey inició un gemido medrosa. Detuvieron el auto y, en tanto Betty paseaba a Delsey, Barney enfocó unos prismáticos en dirección a la luz, que mantenía ahora una dirección errática. Finalmente, volvieron al coche. Barney, inconscientemente, aumentó la velocidad. También él empezaba a presentir una extraña amenaza. Una amenaza que se iba materializando porque aquella luz, ahora más cercana, mostraba una figura alargada envuelta en un juego de colores parpadeantes que iban del rojo al naranja y, luego, del verde al azul. Y aquel objeto -un objeto material, sólido, sin parecido alguno con cualquier nave terrestre- se ciñó al coche y lo fue siguiendo. Era un objeto enorme, amedrantador. Delsey gemía inquieta. Y el objeto, ahora enfrentando el coche, había dejado su juego de luces cambiantes y se mostraba cegadoramente blanco. Betty, que parecía fascinada por la belleza de la luz que desprendía el objeto, gritó a Barney:
-¡Detente! ¡Nunca has visto una cosa así!
Barney llevó el coche a un lado de la carretera y, dejando el motor en marcha, bajó. Enfocó los prismáticos y...
John G. Fuller, a quien debemos casi toda la documentación de este caso, describió ese momento cumbre con estas palabras:
Mapa del área donde los Hill fueron abducidos por unos seres extraterrestres a bordo de una nave espacial.
«En tanto Barney miraba a través de los prismáticos, el enorme objeto su diámetro tenía la misma anchura que la distancia entre dos de los postes del teléfono a lo largo de la carretera dio silenciosamente una vuelta completa sobre la carretera, quedando sólo a unos treinta metros de distancia de ellos. La doble hilera de ventanas de aquel objeto era ahora perfectamente visible».
«Barney estaba muy asustado, pero, sin saber por qué, cruzó la carretera, se adentró luego por el campo y avanzó directamente hacia el objeto. Ahora, el enorme disco estaba inclinado en ángulo hacia Barney; dos proyecciones, semejantes a aletas de pez, salían por ambos lados, y tenían luces rojas en los extremos. Las ventanas parecían convexas y se extendían en torno al perímetro del disco grueso y en forma de torta. Seguía sin oírse el menor ruido. Lleno de agitación, pero poseído todavía de un irresistible impulso de acercarse más y más al vehículo, Bamey continuó avanzando por el campo, llegando a sólo quince metros de distancia del objeto, que había descendido hasta la altura de las copas de los árboles. Barney no calculó su tamaño, pero se dijo que era tan grande como un avión de pasajeros de propulsión a chorro, o mayor quizá.»
Betty, al borde de la histeria, gritó a Barney que volviera, pero, prosigue Fuller en su libro El viaje interrumpido (1966):
«Detrás de las ventanas, Barney ve las figuras; por lo menos media docena de seres vivos. Parecían estar apoyados contra las ventanas transparentes, mientras el objeto descendía hacia él. Estaban agrupados, mirándole. Advirtió vagamente que iban de uniforme. Betty, a casi sesenta metros de distancia, le gritaba desde el coche, pero Barney no recuerda haberla oído.»
A partir de ese momento, posado ya el objeto en el suelo, Barney intuyó -lo intuyó con la fuerza de una certeza- que iba a ser raptado. Y sintió terror, pánico. Temblando, arrancó sus pies, que parecían atornillados al suelo, y salió huyendo en dirección al coche. Subió en él y, al tiempo que arrancaba, pidió a Betty que mirara por la ventanilla. El pobre Barney estaba al borde de la histeria y temía ser perseguido por aquel objeto. Betty dijo luego que miró y no vio nada. El objeto, aparentemente, había desaparecido, pero cuando miró hacia arriba todo era oscuridad, no había estrellas y Betty sintió el escalofrío de saber que el objeto estaba sobre ellos. Y, en efecto, el coche empezó a vibrar y Betty y Barney, también Delsey, que se puso a gemir casi histéricamente, oyeron un extraño bip-bip de timbre electrónico. Y ambos comenzaron a sumirse en una cosquilleante somnolencia. A partir de aquel momento, quedaron como cubiertos por una especie de neblina.
Algo más tarde, aunque no supieron decir exactamente cuándo, el bip-bip volvió a sonar y a medida que el segundo bip se iba haciendo más sonoro, los Hill fueron recuperando lentamente la conciencia. Seguían en el coche que Barney conducta a una velocidad normal. «Al principio -dijo Betty- permanecimos en silencio; luego yo pregunté a Barney: "Y ahora, ¿qué ?¿Crees ahora en los platillos volantes?: A lo que Barney repuso: "¡No digas tonterías! ¡Naturalmente que no!»
Y volvió a hacerse el silencio y los Hill tan sólo salieron totalmente de su somnolencia al llegar a la autopista nueva, a la U.S.93. En ella un letrero indicaba que a 17 millas (unos 27 kilómetros) se encontraba la ciudad de Concord. Y fue entonces cuando los Hill se percataron de que habían recorrido cincuenta y seis kilómetros -de Indian Head a Ashland- sumidos en la inconsciencia.
Cuando los Hill llegaron a casa, en Portsmouth, Estado de New Hampshire, estaba ya amaneciendo y, extrañados, miraron la hora, pero sus relojes se habían parado. El de la cocina indicaba las cinco y unos minutos de la madrugada.
Y Barney comentó:
-Parece que hemos llegado un poco más tarde de lo que habíamos previsto.

Los Sueños De Betty
La hipnosis reveló que los Hill fueron conducidos a bordo del OVNI escoltados por un grupo de humanoides. Fue Barney el primero que, por decisión propia, se acercó al OVNI.
Cuando, ya en casa, los Hill bajaron del coche se habían hecho la promesa de no decir nada a nadie. ¿Quién podía comprender tan extraña aventura? Y no tenían interés ninguno en ser tildados de locos.
-Mejor será que lo olvidemos todo -concluyó Barney.
Pero pronto los hechos empezaron a imponerse. Así, Barney vio asombrado que la parte superior de la punta de sus zapatos -nuevos y relucientes cuando se los puso al iniciar viaje de regreso en Canadá- estaban gastadas, como si alguien las hubiera arrastrado. Y vio también que los bordes de las perneras de sus pantalones, así como los calcetines, estaban llenos de agujas de pino. Betty, por su parte, se sentía sucia, como si algo gelatinoso la hubiera cubierto. De manera que, tras tomar un baño, nerviosa, llamó a su hermana y le contó lo ocurrido. Pensó que esto la aliviaría y tratándose de su hermana no incumplía el pacto de silencio acordado con Barney.
Janet, la hermana de Betty, que creía firmemente en los OVNIs porque estaba convencida de haber visto uno, alertó a Betty indicándole que esa sensación de suciedad podía ser contaminación radiactiva. Y contó cuanto sabía de los posibles campos electromagnéticos irradiados por los OVNIs. Por ejemplo, lo primero que Betty debía hacer era inspeccionar con una brújula el exterior del coche; si la aguja de la brújula se volvía loca en algún punto de la carrocería era que estaba radiactivada. De manera que Betty, más asustada ahora, pidió a Barney que buscara por los cajones la brújula que un día, ya lejano, compraron. Barney, tras resistirse unos minutos, fue finalmente a por la brújula. Y Betty, casi histérica, recorrió con ella la chapa del coche, ahora húmeda por una ligera lluvia. Y en la parte posterior, de donde habían procedido los bips, Betty vio varias manchas brillantes. Eran unas extrañas manchas perfectamente circulares y del tamaño de un dólar de plata. Y en esos lugares, para asombro y mayor terror de Betty, la aguja de la brújula se agitaba sin control.
Los Hill tenían alquilado el piso alto de su casa, y esos vecinos, alarmados por la agitación de Betty, bajaron a saber qué ocurría. Luego, Betty telefoneó a su hermana y le contó una y otra vez cuanto había ocurrido con la brújula. Evidentemente, resultaba ya imposible mantener el secreto de su extraña aventura y, finalmente, Barney accedió a que Betty -cumpliendo el consejo de Janet- se pusiera en contacto con la cercana base aérea de Pease.
Tras hablar con el comandante de la Base Aérea, Barney, ya más interesado en el suceso, pidió a Betty que hiciera un minucioso relato de cuanto había ocurrido. El haría otro tanto, pero por separado, evitando todo comentario. Y el resultado fueron dos relatos muy similares.
En este punto fue cuando Betty empezó a leer todo cuanto se había escrito en torno a los OVNIs. Y entre los libros que leyó le interesó especialmente El complot contra los platillos volantes del comandante Donald Keyhoe. Este dirigía entonces el NICAP, un centro de investigación del fenómeno OVNI. Y Betty, conociendo la seriedad del NICAP, escribió a Keyhoe contándole su caso. Y en esa carta, por primera vez, Betty revelaba que su marido decía haber visto extraterrestres que le contemplaban desde la nave.
Días después de haber escrito la carta, Betty empezó a tener sueños terriblemente lúcidos. Y todos ellos se referían a los acontecimientos que había vivido en la nacional U.S.3. Eran sueños terribles, llenos de hechos dramáticos. Así, soñó que seres surgidos de la nave la sacaban del coche. Esos hombres, todos ellos iguales y uniformados en el sueño, la llevaban al interior de aquel extraño objeto y allí -en ese punto los sueños pasaban a ser horrible pesadilla- la sometían a unos abominables reconocimientos médicos.
Los sueños se sucedieron y, en parte repitieron, durante cinco días; luego cesaron. Y Betty, que al principio había guardado silencio, finalmente los escribió con todo detalle y se los dio a leer a Barney. Este no pareció dar excesiva importancia a las pesadillas de Betty, pero esos textos adquirieron especial importancia dos años después.

A La Búsqueda De Dos Horas Perdidas
Entretanto, y todavía en el mismo año 1961, exactamente el día 19 de Octubre, Walter Webb, profesor del Planetarium de Hayden, en Boston, recibió una carta de Richard Hall, secretario entonces y posteriormente subdirector del NICAP (National Investigations Committee on Aerial Phenomena, con sede en Washington). Hall, en la carta, pedía a Webb que investigara el caso de los Hill, un caso que consideraba importante. Hall unía a su carta laque Keyhoe había recibido de Betty.
Webb se trasladó a Porstmouth y entrevistó a los Hill durante más de seis horas. Fue un interrogatorio duro, agotador, pero no hubo contradicciones; todo le pareció fidedigno a Webb, porque en su informe a Hall concluía con una afirmación rotunda: «Mí opinión, después de interrogar a esta pareja y de estudiar sus reacciones y caracteres, es que contaban la verdad y que el incidente ocurrió exactamente como ellos me lo contaron».
El informe de Webb, un científico con fama de meticuloso y veraz en sus investigaciones, impresionó a otros dos investigadores: Robert Hohman, escritor especializado en temas científicos, y C. D. Jackson, destacado ingeniero electrónico.
Ambos se interesaban en el tema OVNI, pero sin dar mucho crédito a las tesis extraterrestres. No obstante, la aventura de los Hill les resultó tan interesante que no dudaron en hablar con Keyhoe y, finalmente, convencidos por éste de la importancia del caso, se trasladaron a Portsmouth.
La entrevista de los dos científicos con los Hill tuvo lugar el 25 de Noviembre y en ella estuvo presente el comandante James McDonald, oficial de las Fuerzas Armadas norteamericanas, que era amigo íntimo del matrimonio. Fue una entrevista -como la de Webb- casi policíaca, una entrevista que se prolongó desde el mediodía hasta la medianoche, pero que, con ser tan dilatada como rigurosa, al final toda la atención quedó centrada en aquellas dos horas de retraso en el viaje, algo que hasta entonces había casi pasado desapercibido.
«Súbitamente me sentí como petrificado -comentó más tarde Barney- cuando ante las preguntas de esas dos personas advertí por primera vez que, a la velocidad que suelo conducir, hubiéramos debido llegar a casa por lo menos dos horas antes. Normalmente tardo menos de cuatro horas en venir de Colebrook hasta aquí, y sabemos que aquella noche salimos a las diez y cinco. Eso, aún contando con la parada que hicimos en la carretera y teniendo en cuenta que nunca estuvimos parados más de cinco minutos.»
«Aquella tarde -escribió Fuller en su libro El viaje interrumpido- a los ojos del grupo reunido en el cuarto de estar de los Hill, esas dos horas se convirtieron en un misterio importante. Los Hill intentaron resolverlo, pero lo cierto es que les fue imposible explicar qué habían hecho durante ese tiempo; tampoco recordaban lo ocurrido durante los cincuenta y seis kilómetros que hay entre Indian Head y Ahsland. Ahora se sentían más perplejos y confusos que nunca.»
Y fue McDonald quien, entonces, aconsejó a sus amigos, los Hill, que recurrieran a la hipnosis. «En cierto modo -argumentó el comandante McDonald- habéis sufrido un trauma violento, parecido al del soldado que no puede hacer frente a la batalla, circunstancia que suele producir amnesia temporal y que, muchas veces, ha sido tratada con éxito mediante hipnosis médica.»
Hohman y Jackson se mostraron de acuerdo con McDonald. Y llegaron a más: ante la necesidad de un hipnólogo de confianza, se ofrecieron a ser ellos quienes lo buscaran.

La Enfermedad De Barney
Barney Hill a causa de la abducción sufrida la noche del incidente, provocó en él un estado de angustia la cual le provocó ciertas irregularidades en su estado de salud.
Pero Hohman y Jackson no acababan de encontrar el hipnólogo adecuado y así fueron pasando los meses. Ya en Febrero de 1962 Betty y Barney iniciaron una serie de viajes al lugar del incidente. Fueron meses de peregrinaje. Al principio iban dos o tres veces al mes e inspeccionaban el lugar de los hechos, intentaban recordar... Pero el éxito fue casi nulo y posteriormente fueron espaciando los viajes.
Como era de esperar, los Hill iban siendo víctimas de la creciente tensión que en ellos generaba el incidente. Tenían una historia inacabada que no podían dejar a un lado; no podían ya limitarse a olvidar. Así, ambos fueron generando un estado de angustia que, a Barney, le provocó una hipertensión y serios trastornos estomacales que degeneraron en úlcera de duodeno. Empezaron a salirle también una serie de verrugas en la zona de la ingle, que formaban un círculo casi perfecto. Todo esto llevó a Barney a la consulta de un médico, el doctor Patrick J. Quirke. Pero éste, aun conociendo el incidente que los Hill habían vivido en Indian Head, recomendó dejar para más adelante las sesiones de hipnosis regresiva que Barney le pedía.
Pero Barney no mejoraba; por el contrario, su tensión era más alta, cosa que esta vez él atribuyó a su trabajo nocturno y ala ausencia de sus hijos, que vivían ahora en Filadelfia. El mismo doctor Quirke le recomendó que visitara a un psiquiatra amigo -Duncan Stephens- que vivía cerca de Portsmouth. Y así lo hizo Barney en el verano de 1962. Pero esta vez Barney nada dijo del incidente de Indian Head; se limitó a narrar sus problemas emocionales y sociales. De manera que el doctor Stephens dirigió su atención a los conflictos que en su niñez y juventud había tenido que vivir Barney debido al color negro de su piel. Y también a los que había generado el que hubiera tomado a una blanca por esposa. Y cuando, meses después de esa terapia, Barney le habló del incidente de Indian Head, que le seguía atormentando, el doctor Stephens lo consideró secundario, algo casi anecdótico dentro de la terapia.

sábado, 17 de julio de 2010

Avistamientos de Ovnis en Mexico

Les dejos estos videos de supuestos avistamientos de ovnis en nuestro pais, no faltara alguien que diga que es una patraña, yo por mi parte me mantengo en una postura de que existen por simple logica, pero todos los reportes son de diversa indole y hay que estar atentos a ellos.










jueves, 15 de julio de 2010

¿Quien es el Penultimo papa?


En torno a la elección del nuevo Papa, resucitado las sombrías profecías de Malaquías, de Nostradamus y del Monje de Padua. Tres profetas que podrían responder perfectamente a la pregunta clave: ¿Cuántos papas quedan para el fin del mundo? Según sus predicciones, el nuevo Papa sería el penúltimo y llevaría el lema de gloria olivae, la gloria del olivo.La principal profecía es de Malaquías (1094-1148), monje cisterciense, que nació y vivió en el siglo XII en Irlanda. Murió en Clairvaux, asistido por San Bernardo, al que había conocido en uno de sus viajes a Roma. Canonizado por Clemente III, de él se decía que predecía el futuro. Precisamente por eso, el benedictino Arnold de Wion atribuye a San Malaquías la paternidad de las profecías sobre los Sumos Pontífices, que decide recoger e insertar en su libro Lignum vitae, publicado en Venecia en 1595.Según otros, las profecías de Malaquías habrían sido difundidas por los partidarios del cardenal Simoncelli durante el Cónclave en el que, a pesar de todo, no salió elegido él, sino el cardenal Sfrodanti, que tomó el nombre de Gregorio XIV (1590-1591).En cualquier caso, Malaquías fue obispo, reformador, legado y visitador apostólico, taumaturgo y santo. Y profeta. Sus famosas profecías son una lista de 111 sucesores de Pedro, partiendo de Celestino I (1143-1144). Además de confeccionar su lista, Malaquías asignó un lema latino a cada uno de los papas, lema que suele presentar una profunda correlación con los emblemas y los escudos elegidos por cada uno de los Sumos Pontífices. Esas frases en latín se llaman claves.A Juan XXIII le corresponde la clave de pastor et nauta y, curiosamente, fue patriarca de Venecia, la ciudad flotante, y nauta (piloto) del Concilio Vaticano II. Las profecías señalan a Pablo VI como flos florum, la flor de lis, y en su escudo figuran tres flores de lis. A Juan Pablo I se le anuncia como De medietatae lunae, de la media luna, y el cónclave en el que salió elegido tuvo lugar con la luna a mitad de su ciclo. Juan Pablo II es descrito como el Papa De labore solis, del trabajo del sol, y, de hecho, el primer Papa eslavo de la Historia recorrió todos los lugares de la tierra, de sol a sol y, además, procede del este, el lugar por donde sale el sol.Según Malaquías, después de Juan Pablo II sólo quedaría otro Papa, el llamado De gloria olivae, la gloria del olivo, e, inmediatamente después, vendría el último Papa, que se llamará Pedro II y apacentará el rebaño del Señor en medio de terribles tribulaciones: la destrucción de Roma, el fin del mundo y el juicio universal.Aunque los exegetas de las profecías no se ponen de acuerdo sobre la interpretación que hay que dar a Pedro II. Mientras unos se atreven incluso a fijar para el año 2026 la llegada de Pedro II y del fin del mundo, otros aseguran que, con su elección, no tendrá lugar el fin del mundo ni del cristianismo, sino sólo el fin del catolicismo romano.Por su parte, el Monje de Padua escribe en Venecia, en 1527, el libro De Magnis Tribulationes et Statu Ecclesiae, en el que retrata a los últimos papas. Por ejemplo, de Juan XXIII dice que será «hombre de gran humanidad y hablará francés». El Papa bueno fue nuncio en París. De Juan Pablo I dice que «pasará rápido como un meteorito, el pastor de la laguna». Su pontificado duró 33 días y era patriarca de Venecia. Y de Juan Pablo II dice que «vendrá de lejos y marcará con su sangre la piedra». Una alusión clara al Papa polaco y al atentado que sufrió a manos de Ali Agca.Tras él, habrá sólo dos Papas, según el Monje de Padua. El primero será un «sembrador de paz y de esperanza». El segundo «encontrará en Roma la tribulación y la muerte. Roma, como una vieja ramera, será abandonada».Por último, Nostradamus, el famoso vidente, nacido en 1503 y que llegó a ser médico de Carlos IX, toca en sus famosas centurias todos los acontecimientos mundiales, incluido, por supuesto el Papado. En una de ellas, dice: «Cuando el Papa morirá / e Italia bailará / Roma no verá más cónclaves / cuando ya no será más eslava».El sentido de la centuria parece claro, aunque, como suele suceder con todos sus escritos, la exégesis puede adecuarse a cualquier interpretación. Con lecturas oblicuas y traducciones forzadas, a menudo no resulta difícil «confirmar» estas profecías.

sábado, 15 de mayo de 2010

Premoniciones

La premonición es una capacidad que nos permite conocer los hechos con anterioridad a su acontecimiento y es muy popular en ciencias ocultas y esoterismo. El individuo percibe los acontecimientos se dan independientemente del lugar y el momento en el que se encuentre, es decir, independiente a su situación espaciotemporal.
También se le conoce como precognición y está vinculada con ciertas capacidades extraordinarias que ocurren de manera espontánea en cualquier momento. Los místicos la asocian a habilidades espirituales e incluso propia de “brujos”. Esta capacidad suele atribuirse a numerosos medium.
La presentación del fenómeno de las premoniciones varía mucho y podemos distinguir:
Visiones o imágenes mentales. Dotadas de sonido y generalmente en blanco y negro.
Sonidos. Gritos o ruidos que se presentan en la cabeza de una persona.
Sensaciones. Presentimientos o intuiciones sobre algún hecho que va a suceder.
En cuanto a las autopremoniciones hacen referencia a las noticias recibidas, comunmente en un estado onírico, de algo que puede acaecerle al individuo que la percibe.
POR ULTIMO ALGUIEN ME EXPLICA PORQUE YA CASI NADIE PASA POR AQUI!!

martes, 23 de febrero de 2010

El chico sin origen

Se le conoció como "el muchacho venido de ninguna parte", y unos cuantos años antes de su enigmática muerte en 1833, su extraordinaria historia fue comentario obligado en toda Europa.
Un muchacho de unos 16 ó 17 años, abandonado, llegó a la ciudad de Nüremberg, Alemania, el 26 de mayo de 1828 (un lunes de pentecostés). Tenía los pies ensangrentados y aseguraba que estuvo encerrado en una pequeña celda oscura la mayor parte de su vida. Su ropa con restos de seda, que había sido buena el alguna ocasión, se encontraba ahora tan andrajosa como la de un espantapájaros. Sus piernas estaban casi paralizadas por unas botas mucho más pequeñas que las de su tamaño, reforzadas con herraduras y clavos. De ellas asomaban unos dedos ensangrentados.
Entregó al primer transeúnte que lo vio unas cartas dirigidas "al capitán del 4º escuadrón, regimiento 6º de caballería", Friedrich von Wessenig. Allí fue llevado.

Mientras esperaba la llegada del capitán, exhibió la primera de las extrañas reacciones que habrían de convencer a muchísimas personas de que el forastero había permanecido la mayor parte de su vida aislado del mundo: interesado en la llama de una vela, trató de agarrarla, profiriendo un agudo grito al quemarse. El olor de lo que se cocinaba le causó náuseas, y casi se desmaya frente al jamón y la cerveza que le ofrecieron. Era capaz de pasar horas sentado e inmóvil y prefería la oscuridad. Le gustaba jugar con un caballo de cartón (llamaba "caballo" a todos los animales, así como "chico" a todas las personas). Comió vorazmente pan y agua, y experimentó terror frente a un reloj de péndulo, quizá considerándolo un ser vivo.
Frente al capitán balbuceó: "quiero ser soldado como mi padre...". En las cartas se repetía casi como una súplica la necesidad de transformar a su portador en un soldado de caballería. Y ambas concluían con el siguiente texto: "si no quiere conservarlo, debe matarlo con la espada o colgarlo". El capitán se desentendió del asunto y entregó al muchacho a la policía local.
Al proporcionarle un lápiz y pedirle que escribiera su nombre, puso decididamente "KASPAR HAUSER". Fuera de eso replicó "no sé" a todas las preguntas que se le formularon.
Dos días después del interrogatorio, el médico oficial del Tribunal civil de Nüremberg, el doctor Preu, hizo un examen exhaustivo al niño y presentó un informe del que se pueden extraer los siguientes fragmentos: "Este joven no es ni un loco ni un imbécil, pero es manifiesto que se le ha separado por la fuerza y con mayor crueldad de todo contacto con los hombres. Desde su más tierna infancia permaneció alejado de la sociedad y educado a escondidas de los demás, en un lugar en el que no podía penetrar la luz del día. Y así permaneció hasta el momento en que, de repente, apareció entre nosotros". Esto fue avalado por los resultados de su autopsia: lesiones en el cerebro y el hígado atribuibles a una mala alimentación, largo cautiverio y falta de movilidad.
El enigma de Kaspar Hauser atrae aún en nuestros días.
Después de un tiempo, el muchacho se transformó en una atracción pública y la gente concurría a verlo comer pan en la celda. Más tarde sobrevino un aprendizaje sorprendentemente rápido. A las seis semanas hablaba con fluidez y podía leer y escribir, y al cabo de un tiempo pudo realizar una completa declaración acerca de sus primeros años de vida. Según su relato, siempre estuvo prisionero en un calabozo, durmiendo sobre un colchón de paja, sin sonidos y con alimento que alguien le llevaba mientras dormía. De vez en cuando su agua tenía un gusto amargo. Esto lo hacía dormirse, y cuando despertaba, se encontraba aseado y cambiado. Tiempo antes de su partida, un hombre se introducía en la celda y le enseñaba a escribir su nombre y las frases que diría al capitán.
En suma, fue encerrado en una mazmorra cuando tenía tres años. Una mazmorra oscura en la que no podía ponerse de pie. Por todo alimento recibía pan negro y agua. Y así permaneció entre 12 y 13 años, hasta que lo soltaron, no sin antes enseñarle a escribir su nombre. ¿Por qué?
Luego de este relato, Kaspar Hauser se trasformó en una celebridad. Las dudas sobre su origen apuntaban a la nobleza que, por algún motivo, quiso mantenerlo oculto durante todo ese tiempo. Hauser siguió educándose y adquirió conocimientos de filosofía, latín y ciencias.
La creencia popular sostenía que Kaspar era hijo ilegítimo de la casa real de Baden, apartado y mantenido encerrado a favor de otro heredero. Un famoso abogado, Anselm von Feuerbach, estudió su caso y defendió la teoría del heredero suplantado. Pero Feuerbach murió en 1833, y poco después Kaspar apareció en casa de su maestro sangrando por múltiples heridas de arma blanca, en los pulmones y el hígado, y afirmando que un extraño lo había atacado en el parque, el que antes de herirlo, le había entregado una nota en la que escribió: "soy de la orilla del río... mi nombre es MLO". Para aumentar el misterio, la frase estaba escrita de manera especular, es decir, sólo podía ser leída con ayuda de un espejo. Los escépticos pretendieron hacerle admitir que se había apuñalado a sí mismo para reavivar el interés del público por su caso, pero tres días más tarde Kaspar moría, no sin antes decir: "No lo hice yo".
Ésa no fue la primera vez que atentaban contra su vida: cuatro años antes ya había sucedido algo similar: en octubre de 1929 lo encontraron inconsciente con una herida en la frente. Cuando recobró el habla contó algo sobre un atacante enmascarado.
¿De dónde salió Kaspar Hauser?, ¿quién o quiénes se tomaron el trabajo de mantenerlo oculto tantos años, para luego liberarlo son ningún motivo aparente? ¿ Por qué murió? ... Todas estas interrogantes forman parte de uno de los grandes misterios de la historia.

viernes, 19 de febrero de 2010

Chan?

El Valle de las Luminarias
Lo que hoy es Santiago, era conocido como Camémbaro, que significa "país de las siete luminarias". Como explica J.J. Benítez en Mis enigmas favoritos, el nombre Camémbaro se debe a los 7 volcanes extinguidos (en realidad 13, aunque sólo 7 importantes) que se alzan en un margen de 7 kilómetros cuadrados. En torno a estos volcanes, las "siete luminarias", existen todo tipo de misterios. Ya los cronistas de Indias mencionaron leyendas como la de Chan, un mostruo que supuestamente viviría en una de las luminarias, la Alberca, que como las demás ha sustituido la incandescente lava por lagos de aguas profundas. En otro, el Yuriría, según la tradición, poco antes de un terremoto cambia el color de las aguas.
Benítez recoge en su libro testimonios directos de la aparición de Chan, como el de Guillermo García Aguilar, Jose Manuel García Rivera, etc., que nada tienen que envidiar a los relatos sobre el mostruo del lago Ness. Pero tal vez, uno de los enigmas más extraordinarios del Valle de las Luminarias es el que acaparó la atención internacional hace veinte años. En dichas fechas varios campesinos del valle, como Oscar Arredondo o José Carmen García, asombraron a la opinión pública con unos frutos y legumbres de colosales dimensiones. Matas de apio de un metro de altura, hojas de acelga de 1,85 metros, cebollas de 15 kl., y otros prodigiosos vegetales que anonadaron a propios y extraños. No obstante, la presión de la multinacionales hizó que los campesinos del Valle de la Luminarias desapareciesen de los medios de comunicación, dejando de producir aquellos extraordinarios vegetales.
Ante la curiosidad de investigadores como Benítez, algunas voces sugirieron que se trataba de conocimientos legados de seres "no humanos", y relacionados con los ciclos de la astrología aplicados a la agricultura.
Pese a todo, es imposible concluir esta breve referencia al Valle de las Luminarias sin citar el enigma por excelencia, apuntado ya por Ignacio Ramírez en su libro El Nigromante. Y es que lo más curioso es que los siete volcanes que conforman esta región, vistos desde el aire, resultan ser una réplica exacta de las siete estrellas de la Osa Mayor... ¿Cómo puede existir una réplica exacta en el suelo mexicano de la constelación de El Carro? ¿Una casualidad

miércoles, 3 de febrero de 2010

La muerte de Edgar Allan Poe



Edgar Allan Poe nació en Boston, el año de 1809. Transitamos por el bicentenario de su nacimiento, aunque sorprende que, en una sociedad como la nuestra, tan proclive cuando no necesitada de la celebración de la efeméride, el año Poe haya pasado sin pena ni gloria.
Bueno, hay lugares en los que nos hemos acordado del escritor estadounidense incluso con antelación, bien que fuese a nuestro pesar. En Galicia, las alas negras del Cuervo, uno de los poemas más conocidos de Poe, arribaron a las costas en forma de chapapote escupido por petroleros naufragados. Corría el año 2002, y el mismo poema de Poe sirvió de clave de unión social ante el drama colectivo: Nunca máis, Nevermore, como se sabe, es el verso fetiche que se repite a lo largo del poema.
Pero no hemos venido a hablar del nacimiento de Poe, sino de su muerte. Como, sin embargo, según mucha filosofía, el hombre es un ser para la muerte y vivir en el fondo no es sino un aprender a morir, a morirse, y según la clase de vida que hubiésemos llevado nos tocará esperar tal o cual manera de morirnos, algo habrá que decir acerca de la biografía de Poe. Porque, en este sentido, no hay contradicción alguna entre su vida y su muerte. El misterio circunda ambas.
Hijo natural de unos cómicos ambulantes, huérfano a los dos años, fue adoptado por un rico propietario de Richmond, del cual herederaría el primer apellido (Allan) y poco más. Porque en su juventud se aficiona al juego y al alcohol y, disconforme con el puesto en una ofina que le había buscado su protector, huye a Boston. A partir de entonces la vida de Poe estará caracterizada por una pobreza infinita.
Se siente artista, poeta. Se enrola en el ejército y busca un camino en el periodismo. Empieza a escribir cuentos, algunos de los cuales estaban entre los mejores del mundo, según creería Cortázar. No lo negamos. Los relatos de Poe son, en su mayoría, hijos del genio atormentado de su autor y portadores ellos mismos de una vena insondable de desasosiego.
La época no estaba madura para entender a Poe. Al menos no en Norteamerica. Baudelaire, otro amigo de la absenta y del opio, en Francia, fue uno de los primeros admiradores (y traductores) del americano. Compartían mucho más que una vida disipada. La concepción del artista, el romanticismo analítico, el genio endemoniado, el simbolismo y las visiones dolorosas a través de la poesía, el spleen o el hastío.
Cuando Poe pierde a su esposa, se precipita en las tinieblas de su penar. Enferma, tiene ataques de delirium tremens y alucinaciones sobre la muerte. Pero de súbito se recupera. Se va a casar con una rica dama, a quien promete dejar la bebida. En los últimos meses, en Baltimore, a Poe se lo ve animado, tranquilo, contento. Una tarde, un par de semanas antes de la boda, sale de casa y no vuelve.
Lo encontraron varios días más tarde, a las puertas de una taberna o tirado sobre la calle, con ropas que no le pertenecían, delirando. No olía a alcohol. Cuatro días después, 7 de octubre de 1849, moría en el hospital al que lo habían llevado.
Un misterio rodea su muerte. ¿Había vuelto a beber? ¿Lo habían emborrachado repetidas veces para conseguir su voto en las elecciones, práctica nada inusual en los USA de la época para con los mendigos?¿Se trataba de un ataque de delirium tremens? ¿Un perro le había transmitido la rabia, como se llegó a decir? ¿O era el cólera? ¿Y no se habría suicidado? ¿Pero no estaba feliz con su nueva situación? Preguntas y más preguntas.
Sólo una cosa está clara:
Edgar Allan Poe, uno de los mejores escritores de suspense y de terror, creador de relatos donde las sombras de lo sobrenatural parecen siempre a punto de abalanzarse sobre el lector para llevárselo a sabe dios qué mundos, tenía que irse como se fue. Delirando y entre fantasmas.

jueves, 28 de enero de 2010

¿Que encontraron el infierno?

Hola, lectores, abandone este blog porque regreso mi maestra de español, y como nos ha hecho la vida imposible con las tareas, pero encontré este espacio para comentarles una nota que encontré( que no estoy seguro si sea cierta). Trata de que en Siberia encontraron la puerta del infierno¿Sera?. Aqui les dejo la info.
En una información de un periodico finlandés llamado "Ammenusastia" apareció una misteriosa información que conmovió a multitud de estudiosos de la parapsicologia. El caso cobró fuerza y rápidamente se formaron dos grupos de opinión.Los que dudaron y nunca creyeron el tema y los que se interesaron por el, pero chocaron con el "mutismo oficial". Tambien estuvieron presentes los estudiosos del Satanismo, que asimismo fueron rapidamente silenciados. Exponemos aqui la noticia. En la decada de los 80 un grupo de cientificos geologicos creyó haber llegado hasta las mismisimas puertas del Infierno.El lugar, un punto indeterminado y silenciado de las llanuras de Siberia. El director del proyecto un tal Dr. Azzacov, pronunció en una posterior rueda de prensa fuera del lugar lo siguiente:"La informacion y los resultados que hemos recolectado es tan sorprendente, que estamos sinceramente preocupados, respecto a la naturaleza de lo que hemos encontrado alla abajo." Y es que este grupo de geologos trabajando en la perforación de la tierra, en una investigación geologica, al parecer llegó a 14, 4 kilometros de profundidad bajo la corteza terrestre, y encontrandose en aquel punto, afirmaron haber oido y escuchados gritos humanos. Quedaron muy impresionados y en su informe, afirmaron haber discernido lamentaciones impresionantes y dantescas. Continuemos con el relato del Dr. Azzacov: " Despues de haber excavado varios kilometros bajo la superficie de la tierra, el taladro comenzó a rotar rapidamente, mas rapidamente de lo normal. Solo habia una explicación, y era la que habiamos dado con un hueco. La segunda sorpresa vino de las lecturas de la temperatura ya que los calculos arrojaron como resultado que alli abajo existia una temperatura de 1.100 grados Celsius, (por encima de los 2.000 Fahrenheit) se trataba de un verdadero "infierno" escondido debajo de la superficie de la tierra sin aflorar en ella." A continuación se produjo otro descubrimiento que al parecer fué el de mas impacto. Tanto fué asi que decidieron parar en aquel punto los trabajos y efectuar consultas. Ya que al intentar mediante aparatos de precisión, escuchar los movimientos de la tierra mediante microfonos de precisión y de alta sensibilidad colocados estrategicamente en diversas partes de la galeria, lo que consiguieron escuchar y grabar los dejo mudos y blancos de terror. "Aunque al principio creimos que se trataba de un fallo de nuestro equipo, tras unos ajustes comprendimos que el sonido provenia del interior de la tierra y verdaderamente no podiamos creer lo que oiamos. Se trataba de voces humanas, gritando de dolor. A veces el sonido de una era bien discernible, aunque se podian escuchar mientras, miles en segundo plano, chillando con gran sufrimiento. Tras este desagradable descubrimiento, alrededor de la mitad de nuestro equipo se dió de baja. Afortunadamente, sea lo que sea lo que esté ahi abajo, ahi se va ha quedar..." ¿Fué un fraude, un simple relato de terror? ¿Se trataba de vender mas ejemplares del periodico? Aqui queda la noticia, que cuando quiso ser contrastada, recibió rapidamente una rotunda negativa por parte oficial. En Estados Unidos en el programa del conocido y popular locutor Art Bell se emitió recientemente la grabación de los sonidos en cuestión, despertando de nuevo más dudas sobre la veracidad de estos hechos.